Balanza de equipaje portátil

Lunes, 13 Octubre   

Pocas experiencias más motivantes que planificar un viaje deseado: mirar mapas, buscar sitios a visitar, comprar pasajes y fantasear con lo que sucederá. Pero para toda mujer, en medio de ese estado de excitación, llega el inevitable momento crítico: armar las maletas.

Ya hemos leído más de una vez lecciones para armar una maleta, los 10 consejos clave para aprovechar el espacio, tips para llevar sólo lo necesario, y otras tantas recetas que abundan en las guías de viaje o las revistas femeninas.

Pero no hay caso: preparamos una lista lo más reducida posible y cuando abrimos el armario nos encontramos con varias prendas que no habíamos tenido en cuenta y que no sabemos por qué, de pronto nos resultan imprescindibles.

Enfrentamos la maleta, hacemos malabares para que todo quepa aunque sea a presión, nos sentamos encima y por fin logramos cerrar la cremallera. ¿Listo? No hemos pensado en un pequeño detalle: de seguro nuestra maleta excederá el peso permitido al momento de despacharla y la multa a pagar reducirá nuestro presupuesto sin sentido.